JUVENTUD JUARENSE VIVE LA GRAN EXPERIENCIA DE “YO SOY CAMP ANAPRA 2015”

Ciudad Juárez, Chihuahua, 22 de julio de 2015.- El Lunes 20 de Julio la Comisión Estatal de los Derechos Humanos dio arranque al cuarto campamento de verano denominado “YO SOY CAMPANAPRA 2015” único en la ciudad por su objetivo de promover los Derechos Humanos en particular con adolescentes de 12 a 17 años que viven en situación de violencia y los cuales viven en una de las zonas más vulnerables de Cd. Juárez como lo es Rancho Anapra y Lomas de Poleo. Se tuvo un registro aproximado de 150 adolescentes a quienes se les brinda un espacio no solo para evitar el ocio, sino también para brindar un proceso de formación en Derechos Humanos, valores y resolución no violenta de conflictos, además de generar un sentido de pertenencia a su propia comunidad y demostrar que la juventud juarense tiene mucho que aportar.

Todas estas estrategias están ligadas a una diferente forma de atraer el interés de los y las jóvenes, ya que por medio de talleres de música, baile, arte urbano, teatro y taekwondo impartidos por personal profesional se transmite la esencia de los Derechos Humanos, el cual ha sido el éxito más impactante que a lo largo de estos cuatro años ha logrado trascender en la vida de cientos de adolescentes de la Ciudad.

Sin duda esto no sería posible sin el apoyo de recursos económicos y en especie de empresas comprometidas, de organizaciones de la sociedad civil, de instituciones gubernamentales y la misma sociedad convierten este campamento en una realidad.

CampAnapra es el campamento de verano que organiza la Comisión Estatal de los Derechos Humanos en Ciudad Juárez, el objetivo es brindar un espacio de sano esparcimiento a adolescentes y jóvenes entre 12 a 16 años de edad, quienes a través de este programa realizan actividades recreativas, culturales y de formación ciudadana.

Durante el campamento la CEDH en Juárez promueve el respeto a los derechos humanos y la resolución no violenta de conflictos, y ofrece un espacio de sana convivencia a las y los adolescentes que viven en Anapra; una zona conocida por sus bajos niveles de atención institucional y altos índices de marginación.

“LOS JÓVENES NO ESTAN PERDIDOS, PODEMOS RESCATARLOS, QUIEN PIENSA QUE NO TIENEN REMEDIO, IGNORA EL POTENCIAL HUMANO”