Foro Judicial “Dignidad Humana, Presunción de Inocencia y Derechos Humanos”

Ciudad Juárez, Chihuahua.- La Embajada Mundial de Activistas por la Paz, realizo en días pasados en las instalaciones de la Academia Municipal de Policía en Cd. Juárez, el Foro Judicial “Dignidad Humana, Presunción de Inocencia y Derechos Humanos” en donde el Presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Lic. José Luis Armendáriz González, realizó una interesante presentación bajo el tema de “Dignidad Humana”.

“El derecho a la dignidad humana es llamado el núcleo esencial de los derechos fundamentales, aquel sin el cual los demás derechos dejarían de ser lo que son”, expresó el Ombudsman chihuahuense durante su participación, en la que estuvieron presentes policías municipales, cadetes de la Academia Municipal de Policía, Agentes de tránsito y público en general.

Posteriormente, en memoria de las víctimas y en homenaje a los sobrevivientes del Holocausto, la Embajada Mundial de Activistas por la Paz realizó el evento de la develación de placa “Huellas para no Olvidar” del Sobreviviente el Sr. Salomón Schlosser y su familia, en el Centro Cultural Paso del Norte.

Huellas para no olvidar es un proyecto promovido por la Embajada de Activistas por la Paz, iniciativa de su Embajador Mundial Dr. William Soto, y tiene como propósito mantener vivo el testimonio de los sobrevivientes del Holocausto, como una forma de prevenir la reiteración del capítulo más siniestro de la historia humana donde murieron alrededor de 20 millones de personas, entre ellos 6 millones de judíos europeos, gitanos, Testigos de Jehová, izquierdistas, homosexuales, opositores políticos, prisioneros de guerra, disminuidos mentales y el resto de la población no considerada pura. Este proyecto actualmente está siendo acogido por diferentes países en Latinoamérica.

El proyecto consiste en la exhibición de una placa con la forma de la Estrella de David, que contiene las huellas palmares de un sobreviviente del Holocausto, así como las huellas de uno de sus hijos y las de uno de sus nietos (y las de uno de sus bisnietos, si lo hubiere), como una evidencia de que el nazismo no pudo extinguir al pueblo hebreo. La placa va acompañada de una lámina que contiene un texto con una breve descripción de lo que sucedió en el Holocausto y un relato de la historia del sobreviviente.

El proyecto se está desarrollando de dos formas: La primera, instalando la placa de manera fija o permanente, preferiblemente en sitios públicos concurridos. La segunda consiste en una placa itinerante para ser llevada a diferentes estaciones, es decir, instituciones donde se programen eventos con invitados especiales, seleccionados de tal manera que sirvan de canal para difundir los objetivos del proyecto.

Los lugares de exposición son embajadas, instituciones educativas (universidades, colegios, bibliotecas), entidades de gobierno (parlamentos, cancillerías), instituciones religiosas y culturales (museos, parques y plazoletas).